Font: Última Hora Menorca
Jaleo en Londres
El espectáculo ecuestre de la Isla, con cerca de medio millón de visitantes, fue el más concurrido en el festival turístico español ‘A taste of Spain' celebrado ayer
Asombro y verdadera perplejidad. Para alguien que ha podido ver y palpar la amplia mayoría de eventos de promoción turística realizados por Menorca en los últimos años, ver como uno se salda con un absoluto éxito provoca una agradable extrañeza. Tras ver como un autobús promocional vendido cual panacea acababa sólo, vacío, en medio del aparcamiento de un centro comercial a dos horas de Westmister, triunfar en el festival ‘A taste of Spain' celebrado ayer en la capital del Reino Unido asombra.
El espectáculo ecuestre de coreografía perfecta realizado a doce manos entre los jinetes de Son Martorellet, del Club Hípic Sa Creueta y de la Escola Eqüestre Menorquina fue el centro del principal evento promocional anual realizado por el Ministerio de Turismo español en el extranjero. En pleno centro de Regent Street, la lengua de asfalto que va de la comercial y ajetreada Oxford Street a la imperfecta y fotografiada Picadilly Circus, cada media hora, más de centenar de personas se agolpaban alrededor de un perfecto cuadro de arena y entre canciones de Joana Pons y Jaleos disfrutaban de las cabriolas de los caballos de raza menorquina. Gritos con cada bot, pasmo con cada paso de doma bien ejecutado. Luego, todos ellos se acercaban al stand de Balears, situado justo al lado del escenario hípico, todo un acierto.
Ni la suave pero incansable lluvia que cayó sobre Londres pudo atenuar el flujo de gente presente en la zona desde las doce de la mañana hasta las siete de la tarde. Según la organización, medio millón de personas observó el atractivo menorquín.
Ante ello, el resto de destinos turísticos poco tuvieron que hacer. El simulador de surf aportado por Mallorca se acercó al ridículo que realizó el año pasado Menorca con el simulador del Camí de Cavalls, aquell caballo de plástico duro inmóvil plantado ante un vídeo más bien soso. Eivissa montó un chill-out con sofás sobre arena de playa que tan sólo sirvió para ver a centenares de niños ingleses rebozados en plena lluvia y, mientras el País Vasco, Navarra, Aragón Canarias pasaban desapercibidas con tan sólo un stand y espectáculos musicales folklóricos esporádicos. Andalucía ganó presencia regalando jamón y la Comunitat Valenciana tuvo cierta notoriedad con dos grandes paelladas pero las existencias se acabaron y los potenciales turistas desaparecieron.
«Es un éxito notable. Hay más gente que hace dos años, cuando también realizamos el espectáculo ecuestre y, lógicamente, mucho más que el año pasado con el simulador», explicaba a este diario, Marta, la responsable de la Fundació Destí en el stand de Menorca sin dejar de repartir bolsas de plástico con el logotipo insular a diestro y siniestro. «Hay una mayoría de gente que ya ha reservado sus vacaciones en la Isla y quiere información específica y bastantes familias y parejas que han visitado anteriormente Menorca y buscan cosas nuevas», explicaba alegre.
«Es precioso, realmente precioso. Nunca había visto a un animal hacer algo así», explicaba la inglesa de clara ascendencia oriental, Kelly Zhuzhou, justo al finalizar uno de los pases del show hípico y antes de dirigirse a la ‘caseta' balear a buscar dónde está Menorca en un mapa mundi. «Son los que han conseguido el mejor gancho», anotaba la alicantina residente en Londres, Isabel Picazo, no sin añadir: «Llevo años queriendo visitar Menorca pero nunca me decido. Tengo que hacerlo este año».